Por eso intento recordar cada día que a reyes y poderosos siempre hay que darles gracias, aunque no se tenga de qué, y nunca quejas, aunque se tenga de qué.
Arturo Pérez-Reverte
Por eso intento recordar cada día que a reyes y poderosos siempre hay que darles gracias, aunque no se tenga de qué, y nunca quejas, aunque se tenga de qué.