El don más preciado del nómada y el aventurero: la facilidad para entablar conversación con cualquier extraño, sobre todo si el extraño pertenecía al sexo opuesto.
Arturo Pérez-Reverte
El don más preciado del nómada y el aventurero: la facilidad para entablar conversación con cualquier extraño, sobre todo si el extraño pertenecía al sexo opuesto.