Para Leonardo, haber nacido fuera del matrimonio propició que no tuviera que ser enviado a una de las «escuelas de latín» que enseñaban los clásicos y las humanidades a los aspirantes a profesionales y a los comerciantes del Quattrocento.
Walter Isaacson
Para Leonardo, haber nacido fuera del matrimonio propició que no tuviera que ser enviado a una de las «escuelas de latín» que enseñaban los clásicos y las humanidades a los aspirantes a profesionales y a los comerciantes del Quattrocento.