La edad es una ladrona implacable. Justo cuando empiezas a tomar el pulso a la vida te arranca la fuerza de las piernas y te encorva la espalda.Produce dolores y enturbia la cabeza y silenciosamente infesta a tu mujer de cáncer.
Sara Gruen
La edad es una ladrona implacable. Justo cuando empiezas a tomar el pulso a la vida te arranca la fuerza de las piernas y te encorva la espalda.Produce dolores y enturbia la cabeza y silenciosamente infesta a tu mujer de cáncer.