Todo lo que Dios hace es en primer lugar para su gloria y en segundo lugar para nuestro beneficio. Oramos porque Dios nos ordena que oremos, porque eso lo glorifica, y porque nos beneficia.
R.C. Sproul
Todo lo que Dios hace es en primer lugar para su gloria y en segundo lugar para nuestro beneficio. Oramos porque Dios nos ordena que oremos, porque eso lo glorifica, y porque nos beneficia.