Algún día, los científicos podrían construir una «internet de la mente», o brain-net, en la que los pensamientos y las emociones se enviarían electrónicamente de un lugar a otro del mundo
Michio Kaku
Algún día, los científicos podrían construir una «internet de la mente», o brain-net, en la que los pensamientos y las emociones se enviarían electrónicamente de un lugar a otro del mundo