Smith hace una curiosa diferencia entre el comerciante audaz al que su profesión incita a ser arriesgado y el hacendado tímido, que duda mucho antes de invertir. Por eso, el comerciante es el verdadero pionero del progreso.
Mario Vargas Llosa
Smith hace una curiosa diferencia entre el comerciante audaz al que su profesión incita a ser arriesgado y el hacendado tímido, que duda mucho antes de invertir. Por eso, el comerciante es el verdadero pionero del progreso.