Siempre fue así y seguirá siéndolo: el tiempo y el mundo, el dinero y el poder, pertenecen a los pequeños y a los chatos. A los demás, a los seres humanos auténticos, no les pertenece nada. Excepto la muerte.
Hermann Hesse
Siempre fue así y seguirá siéndolo: el tiempo y el mundo, el dinero y el poder, pertenecen a los pequeños y a los chatos. A los demás, a los seres humanos auténticos, no les pertenece nada. Excepto la muerte.