¡Alabado sea el señor de todas las plagas y secretas aflicciones! Si Dios se divirtió inventando los lirios del campo, seguro que se partió de risa con los parásitos de África.
Barbara Kingsolver
¡Alabado sea el señor de todas las plagas y secretas aflicciones! Si Dios se divirtió inventando los lirios del campo, seguro que se partió de risa con los parásitos de África.