«El prestigio parece ejercer una especie de magia que da salud —dice Andrew Oswald, uno de los autores del estudio—. Al parecer, subir a ese estrado de Estocolmo añade unos dos años a la vida de un científico».
Steven D. Levitt
«El prestigio parece ejercer una especie de magia que da salud —dice Andrew Oswald, uno de los autores del estudio—. Al parecer, subir a ese estrado de Estocolmo añade unos dos años a la vida de un científico».