Yo sé quién soy -dijo Don Quijote-, y sé que puedo ser, no sólo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia.
Yo sé quien soy...
Yo no creo en brujas, pero que las hay, las hay.
Não há lembrança que o tempo não apague, nem dor que a morte não consuma - livro I, pag 197
Mantengo la teoría de que son siempre las mujeres quienes nos proponen el matrimonio y no nosotros a ellas.
El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
All sorrows are less with bread.
…there is one thing, among many others, concerning knights errant that seems objectionable to me, and it is that when they find themselves about to embark on a great and perilous adventure, in which t...
Mucha diferencia hay de las obras que se hacen por amor a las que se hacen por agradecimiento.
Lea estos libros, y verá cómo le destierran la melancolía que tuviere, y le mejoran la condición, si acaso la tiene mala.
The best sauce in the world is hunger, and as the poor are never without that, they always eat with a relish.
Muchos son los andantes, dijo Sancho.Muchos, respondió don Quijote, pero pocos los que merecen nombre de caballeros.
Love is invisible, and comes in and goes out as he likes, without anyone calling him to account for what he does.
In the meanwhile Don Quixote was bringing his powers of persuasion to bear upon a farmer who lived near by, a good man-if this title may be applied to one who is poor-but with very few wits in his hea...
Here lies a gentleman boldWho was so very braveHe went to lengths untold,And on the brink of the graveDeath had on him no hold.By the world he set small store--He frightened it to the core--Yet someho...
Es el inmenso desierto en el que el hombre no está nunca solo, pues siente estremecerse la vida en torno suyo. El mar es el vehículo de una sobrenatural y prodigiosa existencia;
En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...
En fin, famoso caballero, no pueden las tinieblas de malicia ni de la ignorancia encubrir y escurecer la luz del valor y de la virtud.
El delegado del arzobispo me reconoce cuando voy a prestar juramento y me trata con tanta familiaridad como si hubiera entre nosotros algún lazo de masonería.
Dígoos verdad, señor compadre, que, por su estilo, es éste el mejor libro del mundo: