Déjate deso y saca fuerzas de flaqueza, Sancho —respondió don Quijote—, que así haré yo,
De la dulce mi enemiga nace un mal que al alma hiere, y, por más tormento, quiere que se sienta y no se diga.
CIPIÓN Con brevedad te la diré. Este nombre se compone de dos nombres griegos, que son, filos y sofia: filos quiere decir amor, y sofia la ciencia: así que filosofía significa amor de la ciencia, y fi...
If you consider it for a moment, it would be easier for you to turn your will to loving one who adores you, rather than trying to force love from one who despises you.
¡Hideputa, y qué corazón de mármol, qué entrañas de bronce y qué alma de argamasa!
The reason of the unreason with which my reason is afflicted so weakens my reason that with reason I murmur at your beauty;
Removal of the wool from those venerable countenances depended upon it.
Prosigue en buena hora tu camino, y déjame seguir el mío; que yo sé que lo bien ganado se pierde, y lo malo, ello y su dueño.
Not only a countess but a nymph of the greenwood,
For water
De lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era,
After all, a daughter looks better ill married than well whored.
Trying to stop slanderers' tongues is like trying to put gates to the open plain.
Quem não tenciona satisfazer não regateia condições no contratar.
Ley 195: Si un hijo golpeó al padre, se le cortarán las manos.
I want you, Sancho, to think well and to have a good opinion of plays, and to be equally well-disposed toward those who perform them and those who write them, because they are all the instruments wher...
Es de vidrio la mujer; pero no se ha de probar si se puede o no quebrar, porque todo podría ser. Y es más fácil el quebrarse, y no es cordura ponerse a peligro de romperse lo que no puede soldarse. Y...
En fin, yo quiero saber lo que gano, poco o mucho que sea, que sobre un huevo pone la gallina, y muchos pocos hacen un mucho, y mientras se gana algo no se pierde nada.
—Llámase —respondió el cura— la princesa Micomicona, porque, llamándose su reino Micomicón, claro está que ella se ha de llamar así.
— No entiendo eso —replico Sancho—; sólo entiendo que, en tanto que duermo, ni tengo temor, ni esperanza, ni trabajo ni gloria; y bien haya el que inventó el sueño, capa que cubre todos los humanos pe...