No desea que los hombres la consideren hermosa. Tal cosa sólo conduce a la infelicidad. Tampoco espera la admiración de otras mujeres; de ellas sólo espera una indiferencia cortés y un cotilleo rencoroso a sus espaldas.
Michel Faber
No desea que los hombres la consideren hermosa. Tal cosa sólo conduce a la infelicidad. Tampoco espera la admiración de otras mujeres; de ellas sólo espera una indiferencia cortés y un cotilleo rencoroso a sus espaldas.