Sin importar qué pensamientos o sentimientos aviente mi cerebro, los reconozco por lo que son y dejo que estén ahí, rindiéndome ante lo que son, renunciando a cualquier juicio, mientras me muevo hacia mis valores. Scott
Mark Freeman
Sin importar qué pensamientos o sentimientos aviente mi cerebro, los reconozco por lo que son y dejo que estén ahí, rindiéndome ante lo que son, renunciando a cualquier juicio, mientras me muevo hacia mis valores. Scott