Cuando Dios habla, mediante Su Palabra o en nuestro interior, no tenemos que razonar, debatir o preguntarnos si lo que Él ha dicho es lógico. Cuando Dios habla, tenemos que movilizarnos, no razonar.
Joyce Meyer
Cuando Dios habla, mediante Su Palabra o en nuestro interior, no tenemos que razonar, debatir o preguntarnos si lo que Él ha dicho es lógico. Cuando Dios habla, tenemos que movilizarnos, no razonar.