Que todos los dones y bendiciones del espíritu que Cristo concede a los suyos se encuentra este: el de superarse a uno mismo y, por amor al Redentor, tolerar gustosamente el castigo y la injuria y el sufrimiento.
Hermann Hesse
Que todos los dones y bendiciones del espíritu que Cristo concede a los suyos se encuentra este: el de superarse a uno mismo y, por amor al Redentor, tolerar gustosamente el castigo y la injuria y el sufrimiento.