Para el hombre despierto no había mas que un deber: buscarse a sí mismo, afirmarse en sí mismo y tantear, hacia adelante siempre, su propio camino, sin cuidarse del fin al que pudiese conducirle.
Hermann Hesse
Para el hombre despierto no había mas que un deber: buscarse a sí mismo, afirmarse en sí mismo y tantear, hacia adelante siempre, su propio camino, sin cuidarse del fin al que pudiese conducirle.