No nos tuteábamos, por la rara costumbre colombiana de tutearse desde el primer saludo y pasar al usted sólo cuando se logra una mayor confianza —como entre esposos.
Gabriel Garcia Marquez
No nos tuteábamos, por la rara costumbre colombiana de tutearse desde el primer saludo y pasar al usted sólo cuando se logra una mayor confianza —como entre esposos.