Ed Catmull Quote
No lo puedo evitar, pero de todas las películas de Pixar uno de mis momentos favoritos es aquel en que Anton Ego, el hastiado y temido crítico gastronómico de Ratatouille, entrega su reseña del Gusteau’s, el restaurante dirigido por nuestro héroe, la rata Remy. Con la voz del gran Peter O’Toole, Ego dice que el talento de Remy «ha puesto en cuestión todas mis ideas preconcebidas sobre la gastronomía … [y] me ha hecho ver las cosas claras». Su discurso, escrito por Brad Bird, tuvo el mismo efecto sobre mí, y resume hasta la fecha lo que pienso sobre mi trabajo. «El trabajo de un crítico es fácil en muchos sentidos —dice Ego—. Arriesgamos muy poco y sin embargo disfrutamos de una posición superior a la de quienes ofrecen su trabajo y a sí mismos a nuestra crítica. Nos encanta hacer malas reseñas, porque son divertidas de escribir y de leer. Pero la amarga verdad a la que debemos enfrentarnos los críticos es que en el gran esquema de las cosas, cualquier mal producto es probablemente más valioso que la crítica que nosotros hacemos de él. Pero hay ocasiones en las que el crítico se arriesga al descubrir y defender algo nuevo. El mundo suele ser cruel con el nuevo talento, con las creaciones nuevas. Lo nuevo necesita amigos.»
No lo puedo evitar, pero de todas las películas de Pixar uno de mis momentos favoritos es aquel en que Anton Ego, el hastiado y temido crítico gastronómico de Ratatouille, entrega su reseña del Gusteau’s, el restaurante dirigido por nuestro héroe, la rata Remy. Con la voz del gran Peter O’Toole, Ego dice que el talento de Remy «ha puesto en cuestión todas mis ideas preconcebidas sobre la gastronomía … [y] me ha hecho ver las cosas claras». Su discurso, escrito por Brad Bird, tuvo el mismo efecto sobre mí, y resume hasta la fecha lo que pienso sobre mi trabajo. «El trabajo de un crítico es fácil en muchos sentidos —dice Ego—. Arriesgamos muy poco y sin embargo disfrutamos de una posición superior a la de quienes ofrecen su trabajo y a sí mismos a nuestra crítica. Nos encanta hacer malas reseñas, porque son divertidas de escribir y de leer. Pero la amarga verdad a la que debemos enfrentarnos los críticos es que en el gran esquema de las cosas, cualquier mal producto es probablemente más valioso que la crítica que nosotros hacemos de él. Pero hay ocasiones en las que el crítico se arriesga al descubrir y defender algo nuevo. El mundo suele ser cruel con el nuevo talento, con las creaciones nuevas. Lo nuevo necesita amigos.»