Embrutecidos en sus pequeñas miserias, sin ver más allá. Sin desear la aurora de las ideas que les liberen... Ajenos a cuanto no sea comer, beber, reñir, dormir y procrear.
Arturo Pérez-Reverte
Embrutecidos en sus pequeñas miserias, sin ver más allá. Sin desear la aurora de las ideas que les liberen... Ajenos a cuanto no sea comer, beber, reñir, dormir y procrear.