Nunca la conoceré del todo.Pero me necesita, me ha elegido.
»En verdad, querida, me molestáis sin tasa y compasión; diríase, al oíros suspirar, que padecéis más que las espigadoras sexagenarias y las viejas pordioseras que van recogiendo mendrugos de pan a las...
Marcela: Hízome el cielo, según vosotros decís, hermosa, y de tal manera, que, sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura, y por el amor que me mostráis, decís, y aun queréis,...
Es hermosa y más que hermosa: es sorprendente. Lo negro en ella abunda; y es nocturno y profundo cuanto inspira. Sus ojos son de astros en que centellea vagamente el misterio, y su mirada ilumina como...
La compararía a un sol negro si se pudiese concebir un astro negro capaz de verter luz y felicidad. Pero hace pensar más a gusto en la luna, que indudablemente la señaló con su temible influjo; no en...
Todas esas fantasmagorías son casi tan bellas como los ojos de mi hermosa amada, la locuela monstruosa de ojos verdes.
Hay mujeres que inspiran deseos de vencerlas o de gozarlas; pero ésta infunde el deseo de morir lentamente ante sus ojos.
Me parece contra natura que un hombre se entienda mejor con su perro que con su esposa, que lo enseñe a comer y descomer a sus horas, a contestar preguntas y compartir sus penas.
La mujeres son como la ayahuasca.
La mujer amada nunca existió, la había construido con sueños.
«Y a Raymer, mientras la esperaba, le dio por pensar que esperar a una mujer que había olvidado algo era uno de los placeres más infravalorados de la vida.Cuántas veces, a punto de ir a cualquier luga...
No era sólo su aspecto lo que la hacía hermosa. La belleza no era una representación estética: era la esencia, el espíritu que la animaba. Se expresaba mejor a través del movimiento, de la conducta y...
Se enfrenta usted al enigma de la naturaleza, Daniel. La fémina, babel y laberinto. Si la deja usted pensar, está perdido. Recuerde: corazón caliente, mente fría. El código del seductor.