Habíamos perdido a nuestro padre, nuestro hogar, nuestros amigos y nuestras cosas, y aquella noche dejé de creer que Dios era el juez perfecto, de modo que también perdí a Dios, en cierto modo.
V.C. Andrews
Habíamos perdido a nuestro padre, nuestro hogar, nuestros amigos y nuestras cosas, y aquella noche dejé de creer que Dios era el juez perfecto, de modo que también perdí a Dios, en cierto modo.