Empieza por legar sus bienes al Hospital Italiano, a condición de que no se los emplee en el sostenimiento de la sala de mujeres, que son, a su juicio, seres en extremo perjudiciales
Ricardo Piglia
Empieza por legar sus bienes al Hospital Italiano, a condición de que no se los emplee en el sostenimiento de la sala de mujeres, que son, a su juicio, seres en extremo perjudiciales