Degradó cuando aquéllos, que recibían salarios de acuerdo al número de palabras que usaban en sus peroratas, empezaron a hinchar sus discursos para ganar más.
Mario Vargas Llosa
Degradó cuando aquéllos, que recibían salarios de acuerdo al número de palabras que usaban en sus peroratas, empezaron a hinchar sus discursos para ganar más.