Todo está en manos del Señor, Te engañas, el Señor nos dio piernas para que andemos y andamos, que yo sepa, nunca hombre alguno esperó a que el Señor le ordenara Anda, y
Jose Saramago
Todo está en manos del Señor, Te engañas, el Señor nos dio piernas para que andemos y andamos, que yo sepa, nunca hombre alguno esperó a que el Señor le ordenara Anda, y