No podía negar que con cada una de estas conmociones al final había ganado algo, un poco de libertad, de espíritu, de profundidad, pero también de soledad, de incomprensión, de frío.
Hermann Hesse
No podía negar que con cada una de estas conmociones al final había ganado algo, un poco de libertad, de espíritu, de profundidad, pero también de soledad, de incomprensión, de frío.