Pregunté al portero si estaban permitidas las visitas de amigas de medianoche, y él me dio su respuesta sabia: —Está prohibido, señor, pero yo no veo lo que no debo.
Gabriel Garcia Marquez
Pregunté al portero si estaban permitidas las visitas de amigas de medianoche, y él me dio su respuesta sabia: —Está prohibido, señor, pero yo no veo lo que no debo.