La supervivencia del hombre depende de la perfección de los sentidos menos de lo que pudiera creerse. Su capacidad de raciocinio le ha liberado de numerosos esfuerzos y obligaciones, por lo que muchas de sus facultades se han aniquilado.
Edgar Rice Burroughs
La supervivencia del hombre depende de la perfección de los sentidos menos de lo que pudiera creerse. Su capacidad de raciocinio le ha liberado de numerosos esfuerzos y obligaciones, por lo que muchas de sus facultades se han aniquilado.