Porque no se trata sólo de leer libros sino el placer físico y el consuelo interior que da tenerlos en las manos
Само след един век почти цялото съдържание на днешните библиотеки ще е отишло на боклука. Но тези книги, отпечатани преди двеста, дри петстотин години, ще останат непокътнати. Така е, и книгите, и све...
—¿Tanta importancia dais al valor? —A veces es lo único que queda —respondió con sencillez el capitán—. Sobre todo en tiempos como éstos, cuando hasta las banderas y el nombre de Dios sirven para hace...
—Una mujer perspicaz —continúa ella— adivina al pedante en la tercera frase, y es capaz de ver el talento del que guarda silencio.
—Una cosa es que uno dé la vida por su deber, si hace falta, y otra que se engañe sobre la naturaleza de reyes y gobiernos...
—Una biblioteca no es algo por leer, sino una compañía —dijo, tras dar unos pasos más—. Un remedio y un consuelo.
—Sus compatriotas son refractarios a demasiadas cosas. Ni el fascismo ni el comunismo calan de verdad en ellos; he visto allí más oportunistas que gente con ideas firmes... Sólo el anarquismo encaja c...
—Somos peones en un juego de otros.
—Goûtons un peu ce simulacre de bonheur
—El hombre es infeliz porque ignora a la naturaleza. Incapaz de interrogarla de modo científico, no percibe que ésta, desprovista tanto de maldad como de bondad intrínsecas, se limita a seguir leyes i...
—Así podrá instruirse y estudiar leyes para sangrar de su último maravedí a los pleiteantes; como hacen vuestras mercedes los abogados, escribanos y otras gentes de mal vivir.
—Apatía y resignación, son las palabras nacionales
—Algún día todo esto será abrasado por el fuego de la Historia —comenta con perverso deleite—. Pero de momento, aquí estamos... Así que vivámosle.
—Ah, bien dicho, señor. Un libertino ocupa el lugar social que otros muchos hombres no se atreven o no pueden ocupar... Les falta, o nos falta, lo que hay que tener.
¿Han podido las naciones, a no faltarles el juicio, conferir a los que hacen depositarios de sus derechos el de hacerlos constantemente desgraciados?
«Es posible que los hombres que fueron acariciados por muchas mujeres encaren sus horas finales con más decisión y con menos miedo»...
Quien vive hoy puede luchar mañana.
Por mucho que nuble, la sombra siempre termina despuntando cosida a los pies de uno. Y nadie puede escapar de su propia sombra.
Malditos sean quienes hacen posible que todo eso ocurra, y malditos sean también los alcaldes, los policías municipales y los guardias civiles y todos los demás que lo saben y lo consienten. Y es que...
Los caminos de los cementerios estaban empedrados de certezas.