Ya lo decían los griegos. Un pueblo libre y alegre será naturalmente laborioso. —Exacto. Y a los buenos gobernantes corresponde no imponer, sino garantizar esa clase de felicidad. —En
Arturo Pérez-Reverte
Ya lo decían los griegos. Un pueblo libre y alegre será naturalmente laborioso. —Exacto. Y a los buenos gobernantes corresponde no imponer, sino garantizar esa clase de felicidad. —En