—Hará falta más que unos libros para despertar a nuestra infeliz patria, señores míos. Alguna sacudida mayor que despierte de su letargo a ese pueblo miserable y digno de lástima, al
Arturo Pérez-Reverte
—Hará falta más que unos libros para despertar a nuestra infeliz patria, señores míos. Alguna sacudida mayor que despierte de su letargo a ese pueblo miserable y digno de lástima, al