El terror que ahora le atenazaba era el de ignorar algo de sí mismo y se trataba de una especie opuesta a la anterior, ya que de este no podía escapar, sino que debía hacerle frente.
Patrick Süskind
El terror que ahora le atenazaba era el de ignorar algo de sí mismo y se trataba de una especie opuesta a la anterior, ya que de este no podía escapar, sino que debía hacerle frente.