Karen se hundió en un pesar todavía más profundo que antes. El espíritu intrépido que la había mantenido en pie desapareció. Sintió que la maldición de haber nacido judía la había conducido a la locura de abandonar Dinamarca.
Leon Uris
Karen se hundió en un pesar todavía más profundo que antes. El espíritu intrépido que la había mantenido en pie desapareció. Sintió que la maldición de haber nacido judía la había conducido a la locura de abandonar Dinamarca.