— El orgullo — dijo el ermitaño a sus huéspedes — ha perdido a un ángel nacido para el bien. Es la piedra de toque en que se quiebran todos los destinos humanos.
Jules Verne
— El orgullo — dijo el ermitaño a sus huéspedes — ha perdido a un ángel nacido para el bien. Es la piedra de toque en que se quiebran todos los destinos humanos.