Obviamente, a nadie le gusta sentirse aburrido. Pero, al abolir cualquier oportunidad de sentirnos aburridos, también hemos perdido el tiempo que solíamos tener para pensar y procesar.
Greg McKeown
Obviamente, a nadie le gusta sentirse aburrido. Pero, al abolir cualquier oportunidad de sentirnos aburridos, también hemos perdido el tiempo que solíamos tener para pensar y procesar.