Adiós hija. Al fin nos separamos, sí. Has sido una bendición para tu padre desde el mismo día en que naciste. Benditos sean tus labios pálidos que sonríen ahora, y me alegra una vez más tu sonrisa aunque estoy solo y triste para siempre.
Elizabeth Gaskell
Adiós hija. Al fin nos separamos, sí. Has sido una bendición para tu padre desde el mismo día en que naciste. Benditos sean tus labios pálidos que sonríen ahora, y me alegra una vez más tu sonrisa aunque estoy solo y triste para siempre.