Chimamanda Ngozi Adichie Quote
Cada mañana despertaba aletargada, lastrada por la tristeza, asustada por el interminable día que se extendía ante ella. Todo se había espesado. Estaba sumergida, perdida, en una bruma viscosa, envuelta en una sopa de nada. Entre ella y lo que debería sentir había un abismo. No le interesaba nada. Deseaba interesarse, pero ya no sabía cómo hacerlo; había escapado de su memoria, la capacidad de interesarse. A veces despertaba temblorosa y desvalida, y veía, frente a ella y detrás de ella y alrededor de ella, una absoluta desesperanza. Sabía que no tenía sentido estar allí, estar viva, pero carecía de la energía para pensar de manera concreta cómo suicidarse. Se quedaba en la cama y leía libros y no pensaba en nada.
Cada mañana despertaba aletargada, lastrada por la tristeza, asustada por el interminable día que se extendía ante ella. Todo se había espesado. Estaba sumergida, perdida, en una bruma viscosa, envuelta en una sopa de nada. Entre ella y lo que debería sentir había un abismo. No le interesaba nada. Deseaba interesarse, pero ya no sabía cómo hacerlo; había escapado de su memoria, la capacidad de interesarse. A veces despertaba temblorosa y desvalida, y veía, frente a ella y detrás de ella y alrededor de ella, una absoluta desesperanza. Sabía que no tenía sentido estar allí, estar viva, pero carecía de la energía para pensar de manera concreta cómo suicidarse. Se quedaba en la cama y leía libros y no pensaba en nada.