Me gustan quienes son leales, y en estos tiempos ya ni los perros lo somos.
Matar no es difícil, pensó Lorenzo Falcó. Lo difícil era elegir el momento y la manera.
Los libros son puertas que te llevan a la calle, decía Patricia. Con ellos aprendes, te educas, viajas, sueñas, imaginas, vives otras vidas y multiplicas la tuya por mil.
Llegamos a la costa con el resto del regimiento y los daneses y los mondieus pegados a los talones, bang-bang y todo el mundo corriendo, maricón el último.
In essence , games are the only universally serious activity . They leave no room for skepticism , wouldn't you agree ? However incredulous or doubting you might be , if you want to play , you have no...
Il poeta annuì gravemente, guardò altrove e non disse altro. Come lui stesso aveva sostenuto più volte, l’amicizia si nutre di giri di bevute, stoccate spalla contro spalla e silenzi opportuni.
If you're hoping for salvation or whatever, it has very little merit in it. I was referring to the final battle on the threshold of eternal darkness, with oneself the only witness.
However, one certainty floated in the air: that night, at the end of a conversation that should have brought them closer, something had been broken between them, definitively and forever. He did not k...
En la vida lo malo no es conocer, sino mostrar que se conoce.Iñigo Balboa
El comunismo, el anarquismo y el fascismo penetran en un pueblo que lleva siglos queriendo ajustar cuentas consigo mismo... Y que, en su mayor parte, apenas sabe leer.
Die letzte Karte spielt der Tod. La última carta la juega la Muerte.
But then a hair from a quim has condemned far more men than the noose ever has.
A esta edad hay más historias por escribir que tiempo para ocuparse de ellas.
En contra de lo que suele contarse, una parte del Ejército y de la Guardia Civil permaneció fiel a la República).
—Si me dieran la inmortalidad absoluta a cambio de un día de Purgatorio, rechazaría el trato. Qué pereza, luego, todo el tiempo tocando el arpa en una nube, vestido con un ridículo camisón blanco... L...
—Es usted un mal bicho. —Hay días que sí. Algo... Por
Y al romper el alba les volamos con mina un baluarte con treinta fulanos dentro, despertándolos de muy mala manera y demostrando que no a todo el que madruga Dios lo ayuda.
Hay
Ya no había nada que él pudiera hacer, así que se dejó ir resignado, triste, como quien se desliza a lo largo de un pozo profundo y oscuro. Hasta
Y fue entonces cuando el capitán de la Cuesta, que andaba fatal de lenguas extranjeras pero tenía una memoria estupenda, dijo aquello de «ni srinden, ni veijiven, ni la puta que los parió, sin cuartel...