La del agente secreto, como cualquier vida clandestina, requería talento, frialdad y aptitudes para la supervivencia. También capacidad de improvisación, saber adaptarse al entorno y facilidad para captar el conjunto por simples detalles.
Arturo Pérez-Reverte
La del agente secreto, como cualquier vida clandestina, requería talento, frialdad y aptitudes para la supervivencia. También capacidad de improvisación, saber adaptarse al entorno y facilidad para captar el conjunto por simples detalles.