Tú y yo lo somos todo. Siempre lo hemos sido.
¿Por qué era tan difícil olvidar un amor que ni siquiera llegó a ser real, a existir? Quizá porque para mi corazón… simplemente fue.
Puedes equivocarte y cometer mil errores, los humanos somos así, metemos la pata, pero para eso existe también el arrepentimiento, saber decir «lo siento» cuando uno debe hacerlo. Pero, cielo, escúcha...
Nos pasamos la vida planificando días especiales, el de los cumpleaños, el de Nochevieja y tantos otros que a menudo permanecen menos tiempo en la memoria que los más sencillos, los cotidianos, esos q...
En eso consiste al final la vida, ¿no? En ser felices. Nada más. Nada menos…
A veces me sorprende darme cuenta de que los detalles aparentemente tontos de la vida diaria son los que más tiempo han perdurado en mi memoria. No recuerdo grandes declaraciones de amor, no recuerdo...
¿Se puede odiar y amar a alguien a un mismo tiempo? ¿Se puede querer estar muerto y a la vez anhelar un soplo de vida…?
Soy incapaz de fingir que no estoy deseando ponerme en pie y rodear esta puta mesa y besarte hasta que me obligues a parar.
Simplemente… eres mi vida. Antes de ti, era diferente, era otra persona. No tenía expectativas ni un rumbo concreto, no me conocía lo suficiente a mí mismo. Tú, tan oscura a veces, trajiste a mí la cl...
Siempre hubo algo en su piel, en la forma de tocarme, de mirarme, de sonreírme, que conseguía deshacerme por dentro, romper la coraza que construí para el resto del mundo.
A mí siempre me dejó ver la verdad, los entresijos de su mente, los miedos que la comprimían. Me gustaba todo de ella. Lo bueno y lo malo. Todo.
Y ahora contéstame: ¿qué tengo que hacer para que vuelvas a reírte como antes? Porque haría cualquier cosa por escuchar de nuevo ese sonido concreto.
Solo somos un cúmulo de matices que sacamos a relucir en según qué momentos.
Siempre quise creer que el amor era algo eterno y no dejo de preguntarme si el amor que dura menos —unos meses, unos años, un par de décadas—, es tan de verdad como el que se alarga toda una vida
Si crees que nos merecemos una segunda oportunidad, si todavía me quieres… necesito saberlo. Porque nada de lo que he conseguido aquí importa de verdad si no estás. Es solo un trabajo, Emma. Y tú… tú...
Para mí es un mundo. Un antes y un después. Un todo.
La culpa es como una sombra que solo tú puedes ver. Siempre está ahí. Puede ahogarte. Es envolvente y resulta imposible huir de ella.
Una mañana te levantas y tienes todo lo que deseas en la palma de tu mano y al día siguiente no eres capaz de encontrar una miserable razón para seguir adelante. Una mañana eres feliz y otra no.
La perfección es aburrida