Siempre hubo algo en su piel, en la forma de tocarme, de mirarme, de sonreírme, que conseguía deshacerme por dentro, romper la coraza que construí para el resto del mundo.
Alice Kellen
Siempre hubo algo en su piel, en la forma de tocarme, de mirarme, de sonreírme, que conseguía deshacerme por dentro, romper la coraza que construí para el resto del mundo.