Ninguna máquina ha superado el test de Turing, una prueba bastante sencilla y, posiblemente, no demasiado significativa. Y, desde luego, ninguna ha superado el listón de Ada —aún más alto— de ser capaz de «originar» cualquier pensamiento propio.
Walter Isaacson
Ninguna máquina ha superado el test de Turing, una prueba bastante sencilla y, posiblemente, no demasiado significativa. Y, desde luego, ninguna ha superado el listón de Ada —aún más alto— de ser capaz de «originar» cualquier pensamiento propio.