Numbers and maps tell horror stories, but the stories of deepest horror are perhaps those for which there are no numbers, no maps, no possible accountability, no words ever written or spoken.
En la lista de causas vino primero el planeta Saturno, y un siglo después se sumaron a la lista el ocio, el exceso de conocimiento, las brujas, los magos y Dios. Para las causas divinas hubo siempre a...