No basta, a fin de cuentas, con «matar al padre»: también es preciso comprenderlo. De lo contrario, en el peor de los casos, uno se arriesga a repetir sus mismos errores. Salvo
Tony Judt
No basta, a fin de cuentas, con «matar al padre»: también es preciso comprenderlo. De lo contrario, en el peor de los casos, uno se arriesga a repetir sus mismos errores. Salvo