Todos nosotros somos a la vez objeto de repugnancia y de envidia. Todos nosotros menos los muy pobres, los que sólo tienen por debajo de ellos el pozo séptico del infierno.
Michel Faber
Todos nosotros somos a la vez objeto de repugnancia y de envidia. Todos nosotros menos los muy pobres, los que sólo tienen por debajo de ellos el pozo séptico del infierno.