Tenía lo que llamaba un pequeño surtido de herramientas:Un libro pintado.Un puñado de lápices.Una cabeza llena de ideas.Como si fueran piezas de un puzzle, empezó a encajarlas.
Markus Zusak
Tenía lo que llamaba un pequeño surtido de herramientas:Un libro pintado.Un puñado de lápices.Una cabeza llena de ideas.Como si fueran piezas de un puzzle, empezó a encajarlas.