Acudieron de setenta y cuatro naciones diferentes. Los dispersados, los exiliados, los repudiados se congregaban en el único rincón de la Tierra donde la palabra «judío» no era un insulto.
Leon Uris
Acudieron de setenta y cuatro naciones diferentes. Los dispersados, los exiliados, los repudiados se congregaban en el único rincón de la Tierra donde la palabra «judío» no era un insulto.