¡Cómo puede mi corazón contener en este momento su alegría! ¡Ah! ¡Mis queridos compañeros! Habéis sacrificado, para reuniros en una empresa común, las miserables cuestiones de nacionalidad. Os
Jules Verne
¡Cómo puede mi corazón contener en este momento su alegría! ¡Ah! ¡Mis queridos compañeros! Habéis sacrificado, para reuniros en una empresa común, las miserables cuestiones de nacionalidad. Os