Estaba tan acostumbrado a estar enfadado con ella que casi me parecía algo disfrutable, como mordisquear un padrastro: sabes que deberías parar, que tan poco es tan agradable como te parece, pero no puedes dejar de hacerlo.
Gillian Flynn
Estaba tan acostumbrado a estar enfadado con ella que casi me parecía algo disfrutable, como mordisquear un padrastro: sabes que deberías parar, que tan poco es tan agradable como te parece, pero no puedes dejar de hacerlo.