Y la calidez de Nueva York y de ciertos momentos de un pasado no vivido y de todo aquello que, por motivos que en general se le escapan, le da una alegría tan misteriosa como necesaria para seguir viviendo.
Enrique Vila-Matas
Y la calidez de Nueva York y de ciertos momentos de un pasado no vivido y de todo aquello que, por motivos que en general se le escapan, le da una alegría tan misteriosa como necesaria para seguir viviendo.